Cuando se habla de la “ley de emprendedores” se puede generar cierta confusión ya que así se denominan dos leyes. La primera es la Ley 11/2013 de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo, plenamente en vigor ya que fue publicada en el BOE del pasado 27 de julio. Prácticamente todo el texto de esta ley se aprobó primero a través del Real Decreto-ley 4/2013 (BOE del 23 de febrero) si bien al tramitarse posteriormente como ley fueron introducidas algunas modificaciones debido a las enmiendas introducidas. De las novedades fiscales contempladas en dicha norma dimos cuenta en los Apuntes del pasado mes de marzo.

La segunda ley, la 14/2013, publicada en el BOE del pasado día 28 de septiembre, se denomina “de apoyo a los emprendedores y su internacionalización”

Esta última ley ha entrado en vigor al día siguiente de su publicación en el BOE pero con bastantes salvedades, tales como:

Cuando se habla de la “ley de emprendedores” se puede generar cierta confusión ya que así se denominan dos leyes. La primera es la Ley 11/2013 de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo, plenamente en vigor ya que fue publicada en el BOE del pasado 27 de julio. Prácticamente todo el texto de esta ley se aprobó primero a través del Real Decreto-ley 4/2013 (BOE del 23 de febrero) si bien al tramitarse posteriormente como ley fueron introducidas algunas modificaciones debido a las enmiendas introducidas. De las novedades fiscales contempladas en dicha norma dimos cuenta en los Apuntes del pasado mes de marzo.

La segunda ley, la 14/2013, publicada en el BOE del pasado día 28 de septiembre, se denomina “de apoyo a los emprendedores y su internacionalización”

Esta última ley ha entrado en vigor al día siguiente de su publicación en el BOE pero con bastantes salvedades, tales como: